El oro puede salir del circuito de lavado junto con material rico en hierro cuando las partículas quedan atrapadas en aglomeraciones magnéticas o son arrastradas por la descarga del separador. Para comprobar si hay pérdidas, recoja una muestra representativa de esa descarga, pésela, recupere y examine su contenido de oro, y compare el resultado con la alimentación y las condiciones de operación. Unas pocas partículas visibles no permiten determinar la magnitud de la pérdida; el contenido de oro debe evaluarse junto con la cantidad de material que se desecha.
En una planta de lavado de oro con separador de hierro, la primera tarea es determinar adónde va la fracción magnética. Puede desecharse, almacenarse en una pila o enviarse de vuelta a otra etapa de recuperación. Ese destino determina si el oro detectado constituye una pérdida definitiva o si el material aún tiene otra oportunidad de recuperarse.
Identifique la alimentación del separador y las descargas magnética y no magnética en el diagrama de flujo real. Confirme si la unidad elimina hierro extraño, separa minerales magnéticos del concentrado o realiza otra función. Un imán de banda sobre una alimentación gruesa presenta dificultades de muestreo distintas de las de un tambor húmedo que trata una pulpa fina.
Siga la descarga magnética lo suficiente aguas abajo para comprobar si se mezcla con otra corriente. Muestrear después de la dilución o la mezcla puede ocultar el origen de una pérdida. Compruebe también si hay derrames, material adherido a las protecciones y acumulaciones alrededor de las tolvas de descarga: estos pueden evitar el punto de muestreo previsto o acumularse hasta que se realice la limpieza.
Registre las condiciones de operación que podrían afectar el resultado, como el caudal de alimentación, la adición de agua, el tamaño del material, los ajustes del separador y si la planta funciona de forma estable. Anote los cambios en el tipo de mineral o el contenido de arcilla. Identifique como tal cualquier muestra tomada durante el arranque, una obstrucción o un lavado, en lugar de tratarla como representativa de la producción normal.
Acuerde el punto y el método de muestreo antes de empezar. El objetivo es capturar toda la sección transversal de la descarga a intervalos durante el periodo de evaluación, no tomar un puñado conveniente de la superficie de una pila. Las partículas de oro pueden sedimentarse o segregarse, por lo que una toma incompleta puede dar un resultado engañoso.
Si no es posible obtener de forma segura y fiable una muestra de toda la corriente, considere la muestra puntual únicamente como una prueba de detección. Puede revelar la presencia de oro, pero no debe utilizarse por sí sola para calcular las pérdidas de la planta. Prepare un punto de muestreo adecuado o solicite la ayuda de un especialista en muestreo antes de tomar una decisión cuantitativa.
Seque, pese y reduzca la muestra mediante un procedimiento documentado que preserve su representatividad. El oro grueso puede distribuirse de manera irregular, por lo que dividir demasiado la muestra o desechar partículas gruesas puede producir un resultado falsamente bajo. Cuando sea posible, separe por tamaños de malla e inspeccione tanto el material grueso como el fino. Registre la masa seca de cada fracción y conserve suficiente material para repetir la comprobación.
Deshaga con cuidado las aglomeraciones magnéticas y lave el sedimento adherido. Un imán manual, protegido con una cubierta extraíble, puede ayudar a separar los materiales magnéticos y no magnéticos para examinarlos. Inspeccione el agua de lavado y ambas fracciones: el oro libre normalmente no es atraído por un imán, pero puede permanecer adherido al hierro, encapsulado en partículas compuestas o atrapado mecánicamente entre granos magnéticos.
Use una batea o un método de concentración gravimétrica a pequeña escala adecuado para concentrar las partículas pesadas y, a continuación, examine el concentrado. No dé por sentado que toda partícula amarilla es oro; si su identificación no es segura o el oro es demasiado fino para evaluarlo visualmente, envíe una muestra representativa a un laboratorio para un ensayo adecuado. Informe al laboratorio de la posible presencia de oro grueso o distribuido de manera irregular, para que la preparación de la muestra y la selección del ensayo permitan abordar ese riesgo.
Calcule la masa de oro asociada a la descarga del separador multiplicando la masa de sólidos secos por la ley de oro medida, utilizando unidades coherentes. Por ejemplo, una ley expresada en gramos por tonelada debe combinarse con una masa de descarga en toneladas secas. Compare la masa estimada de oro con la cantidad que entra en la parte pertinente del circuito durante el mismo periodo. Si se desconoce la masa o la ley de alimentación, informe por separado la ley y la masa de la descarga, en lugar de presentar un porcentaje de recuperación sin fundamento.
El muestreo repetido ayuda a distinguir una pérdida persistente de un evento pasajero. Si los resultados del ensayo están cerca del límite de cuantificación del laboratorio o los resultados de las réplicas varían mucho, la incertidumbre podría ser demasiado elevada para respaldar una estimación precisa de las pérdidas. Conserve los registros e investigue el muestreo y la preparación antes de cambiar los ajustes del equipo.
La presencia de oro en la descarga magnética no significa automáticamente que el imán sea demasiado potente. Examine conjuntamente las partículas y el registro de operación:
Modifique un factor controlable a la vez, dentro de los límites de operación del fabricante del equipo. Según el separador, puede tratarse del caudal de alimentación, el agua de lavado, la velocidad de la banda o la posición de un componente ajustable. Tome muestras comparables antes y después del cambio y registre el ajuste. Una mejora en una corriente no es suficiente: compruebe también la otra descarga para asegurarse de que la reducción de las pérdidas de oro no se consiga permitiendo una contaminación inaceptable con hierro en las etapas posteriores.
Las condiciones de suministro aguas arriba también son importantes cuando la planta de lavado recibe material dragado. Ladraga de succión con cortador YLCSD550 está destinada al dragado y la excavación de arena en vías navegables interiores, lagos y zonas costeras. La pulpa suministrada por esta puede formar parte de un proceso minero si el sistema completo está diseñado para ello, pero la draga por sí sola no determina el rendimiento del separador. El muestreo debe reflejar la alimentación real que llega al separador, especialmente cuando cambian las condiciones del material o del flujo.
Siga los procedimientos de aislamiento y bloqueo del lugar antes de abrir protecciones, despejar obstrucciones o retirar material retenido. Aísle las fuentes pertinentes de energía eléctrica, hidráulica y mecánica, verifique que el equipo esté en condiciones seguras y asegure los componentes que podrían moverse o caer. Los imanes potentes pueden atraer herramientas e interferir con implantes médicos; mantenga alejados los objetos susceptibles y siga las instrucciones de seguridad del equipo.
El muestreo en húmedo implica riesgos de resbalones y salpicaduras, mientras que la preparación de muestras secas puede generar polvo. Elija sistemas de contención y equipos de protección adecuados para el material y la tarea, y utilice medios de elevación aprobados para los recipientes pesados. No utilice mercurio ni otros productos químicos peligrosos de recuperación como prueba informal en campo.
Mantenga juntos los identificadores de las muestras, las masas secas, los informes de ensayo, los ajustes de operación y las medidas correctivas aplicadas. Vuelva a comprobar el resultado tras un ajuste y en condiciones comparables. Si sigue siendo imposible obtener muestras representativas, los resultados son inconsistentes o parece que el oro está encapsulado en partículas con hierro, se necesita una evaluación metalúrgica adicional antes de declarar que el separador es adecuado o rediseñar el circuito.